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Bienvenidos a Plano Medio. Un blog de críticas del cine de siempre donde podras descubrir curiosidades de tus películas favoritas.
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| Apr 08 |
La más bella historia de amistad
Un título que nos enseñaba que la amistad (como el amor) no entendía de formas, que cuando el sentimiento se concebía en estado puro poco o nada importaba la procedencia de cada uno. Aparentemente nada podía ser más diferente entre Elliott y E.T., pero al mismo tiempo nadie parecía comprender mejor a aquel ser de otro planeta que el joven que interpretara Henry Thomas, al igual que el mismo parecía no encontrar en ningún humano la complicidad que alcanzaría con aquel ser de otra galaxia. Una cinta entrañable como pocas, como entrañable resultaba una jovencísima Drew Barrymore que jamás conseguió desprenderse del personaje de “niña buena” que en esta película interpretara (¡Y mira que hizo méritos para ello!). “E.T. el extraterrestre” fue una apuesta arriesgada para Steven Spielberg. Teniendo en cuenta la proximidad en el tiempo de títulos tan exitosos como “La guerra de las galaxias” o “Alien“, Universal presentaba ciertas reticencias con respecto a este titulo, pues mostrar en esta ocasión a un ser de otro planeta inofensivo y bondadoso podía no llegar del mismo modo a los espectadores de todo el mundo. Casi 30 años después de su estreno, “E.T. el extraterrestre” aún figura en la lista de películas más taquilleras de toda la historia del cine. Bellísima banda sonora la que John Williams compuso para esta película y bellísimas algunas de las imágenes que este título de Spielberg supo dejarnos para la historia. Comienza la Semana Santa. Una mesa en La Vaca Argentina me espera. Nos vemos a la vuelta. Místico If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed! |
| Apr 06 |
Algo más que una cinta apocalíptica
Su protagonista, Bruce Willis, quedaba eclipsado por un “joven” secundario llamado Brad Pitt (por primera vez nominado al Oscar por este papel), que utilizaba este título como confirmación de un talento que ya habíamos visto meses antes en una película para la historia: aquella de David Fincher que giraba en torno a los siete pecados capitales y que marcaría para siempre toda su carrera. Muchas cosas podría añadir a este título, pero me limitaré a subrayar que “Doce monos” fue una apuesta acertada, cuya interesante trama y sorprendente final salvaron en gran medida un planteamiento inicial de lo más explotado: el de una Tierra asolada en el futuro por un apocalíptico virus mortal. Místico If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed! |
| Apr 01 |
Cuando las máquinas lloran
“Inteligencia artificial“, la adaptación de la novela “Los superjuguetes duran todo el verano“, aprovechaba el tirón de la reciente “El sexto sentido” y daba un nuevo impulso comercial a la carrera de su jovencísimo protagonista: Haley Joel Osment. Un joven Jude Law, cuya carrera también estaba ahora comenzando a despegar, acompañaba en esta aventura pinochesca al joven actor protagonista, el cual volvía a demostrarnos, dos años después de la película de Shyamalan, el grandísimo valor que prometía dentro del cine del nuevo siglo. Y es que “Inteligencia Artificial” fue sin duda una apuesta acertada, que entretenía y emocionaba a partes iguales, cuyos brillantísimos efectos especiales e inmejorable ritmo nos hacía viajar por mundos futuristas, similares a los que habíamos imaginado cuando éramos niños. Un Pinocho futurista que supo dejarnos un personaje para el recuerdo: Teddy, aquel oso de peluche robotizado que representó uno de los grandes aciertos de todo el film. Místico If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed! |
| Mar 23 |
Tiempo de dinosaurios
La cinta, basada en la novela de Michael Crichton, se presentó al gran público en 1993 y causó un grandísimo revuelo en diferentes campos. Uno de los que más dieron que hablar fue el propiamente científico. Aún faltaban tres años para que Dolly (aquella famosa oveja que sería el primer mamífero clonado) naciera inmersa en la mayor de las polémicas, pero en este 93 la película de Steven Spielberg ya había abierto la veda de numerosas especulaciones que alimentarían páginas y páginas de revistas y periódicos, las cuales buscaban respuestas a aquel nuevo concepto llamado “clonación”. Tanta polémica e innovación tecnológica no podían tener otro efecto que el de engordar la taquilla de una película que en su primer fin de semana de exhibición ya engrosa En su momento leí el libro en el que se basó esta película y he de reconocer que la adaptación del mismo me resulta bastante digna, que los efectos digitales por todos conocidos los concibo absolutamente sobrecogedores y que, en definitiva, “Parque Jurásico” es uno de esos títulos que engrandecen aún más si cabe la historia de un arte polémico como pocos. Se ha hecho tarde. Habrá que pedir algo de comida a domicilio. Buena tarde a todos. Místico If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed! |
| Mar 13 |
El primero de los pasos
Así podría resumir mi experiencia con “El Retorno del Jedi“: uno de los títulos más especiales de mi vida porque fue (y han pasado ya unos cuantos años de eso) la primera película que vi dentro de un cine. Está claro que el lazo sentimental que me une a este título me dificultaría en gran medida la valoración objetiva del mismo. Me limitaré a apuntar que, para mí, el universo fantástico de la tercera entrega de la saga “Star Wars” resultó ser el más completo de los que compusieron esta trilogía. Los mágicos universos que se plasmaron en la misma, donde habitaban las criaturas más singulares que uno era capaz de imaginar, se alzaron como el broche perfecto para una trilogía que se había ganado ya su propio hueco en la historia del cine. El mejor punto de partida para un niño que comenzaba a sentir la más joven de las artes y que daba con este título el primero de los muchos pasos que habría de dar dentro de una sala de cine. Místico If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed! |
| Mar 05 |
Las teorías de Platon en tiempos de ordenadores
En 1999 se estrenó esta película, pero tuvo que pasar un año para verla por primera vez… y reconozco que me sorprendió. Está claro que sus efectos especiales (ganadores por cierto de un Oscar) tenían un gran protagonismo en la cinta, que hablamos de un título de ciencia ficción con alta carga de acción y bla bla bla… pero “Matrix“, además de todo esto, tenía mensaje. La película de Keanu Reeves suponía una adaptación de las teorías filosóficas clás A nivel técnico, sus cuatro Oscar ya hablan por sí solos, del mismo modo que la revolución que supuso en el cine su bullet time o tiempo bala (acción congelada mientras la cámara continua en movimiento) quedó también reflejada en otra producciones posteriores que utilizaron dicha técnica. Y es que, en ocasiones, películas como ésta te enseñan que el momento más oportuno para juzgar una cinta es justo después de sus créditos finales. Místico If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed! |
| Feb 24 |
Rompiendo con los tópicos de un género
“Alien, el octavo pasajero” supuso toda una revolución dentro del género. Una película narrada con maestría y que contó con el apoyo de un público necesitado de nuevas formas de entender el cine. Desgraciadamente, cada vez que una cinta sorprende, surgen un sinfín de título similares que ansían repetir el éxito utilizando los mismos ingredientes que su predecesora. “Alien, el octavo pasajero” también contó con estos imitadores. Lo que olvidan en muchas ocasiones los responsables de estos proyectos es que el éxito de un título no radica en los ingredientes que utilice, sino en la forma de mezclarlos y en eso “Alien” no tenía posible imitador. Y es que este metraje, además de contar con unos efectos especiales brillantes, supo transmitirnos angustia como ningún otro, utilizando para ello escenarios asfixiantes y claustrofóbicos y haciéndonos temer a una criatura que sólo se nos mostraba en partes, a pequeñas dosis, lo cual acrecentaba aún más si cabe nuestro miedo a ella. Que el héroe de esta cinta fuese una mujer fue otro de sus grandes aciertos. Y es que en un principio la nave Nostromo iba a ser ocupada íntegramente por hombres, siendo el actor Tom Skerritt el encargado de meterse en la piel del teniente Ripley. De haber sido así es posible que “Alien, el octavo pasajero” no hubiese tenido tanta trascendencia, pero Ridley Scott tenía talento, y escapando de convencionalismos y clichés, optó porque fuese una mujer la encargada de plantar cara a la más terrible de todas las criaturas. La encargada de ello sería la actriz Sigourney Weaver, no demasiado conocida en aquel momento pero que cumplía con creces los requisitos físicos necesarios para el papel. Qué diferente hubiese sido esta historia si Tom Skerrit se hubiese convertido en el partenaire de aquella extrana criatura, ¿verdad? Dedicado a un buen seguidor de este blog. Místico If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed! |
| Feb 06 |
El sueño futurista de los años 80
Aunque esté ya muy lejano en el tiempo, aún recuerdo el día que acudía al cine de mi localidad con la entrada de esta película en la mano (si uno puede presumir de algo es de tener excelente memoria). En 1985 apenas contaba con nueve años, pero eran tantas las ganas que tenía de ver este título y tantas las expectativas que tenía depositadas en él, que supongo la sensación se quedó grabada para siempre en mi recuerdo. Y es que hoy hablo de otra película de culto para los miembros de mi generación. Hoy hablo, y me emociona el hacerlo, de “Regreso al futuro“. ¡Cuántos elementos de esta cinta han quedado ya inmortalizados para Los viajes en el tiempo, aunque ya habían sido tratados en otras películas muchos años antes, nos hicieron soñar. Esta cinta nos hizo creer que esos viajes eran posibles, que en el año 2000 los coches volarían y que los niños del 85 estaríamos ahí para vivir todo eso… ¡qué bonita resultaba esa inocencia! Luego llegarían segunda y tercera parte, las cuales formaron junto con la primera una completa trilogía que no esta Dificultades estas películas encontraron todas las del mundo, más cuando las tres se desarrollaban de forma contínua en el tiempo pero fueron cinco los años reales que separaron la primera de la tercera. Esto hizo que los maquilladores y encargados de caracterización tuviesen que cuidarse muy mucho de que no se notase el paso de los años en el rostro de Michael J. Fox (la cara de eterno adolescente de este actor les facilitó mucho el trabajo), pero sobre todo disimular lo máximo posible la ausencia por diferentes motivos de los actores que interpretaban a George McFly y Jennifer Parker a partir de la segunda entrega de la trilogía. Claudia Wells fue sustituida por Elisabeth Shue debido a la enfermedad de la madre de la primera y Crispin Glover por Jeffrey Weissman a causa de las contínuas disputas entre el actor y los directores por desacuerdos con el personaje (hecho éste que cambiaría sustancialmente el guión de las dos últimas partes). A mí sinceramente me la “colaron”. Dejo aquí algunos fotos para que cada uno evalúe si en su caso también.
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| Dec 18 |
La película que nos despertaría para siempre
“Abre los ojos” fue el título que Amenábar nos presentaba tras su multipremiada “Tesis“, un título que se convertiría “a posteriori” en toda una declaración de principios. La cinta, protagonizada por unos ya populares Eduardo Noriega y Fele Martínez y por una “recuperada” Penélope Cruz (dicen las malas lenguas que el personaje de Ángela en “Tesis” estaba pensado para ella, pero que la de Alcobendas lo rechazó por tratarse de un director desconocido), conseguía “abrirnos los ojos” en cuanto a cine español se refería. Y es que pocos creíamos que se podían hacer cosas distintas a las que Aranda, Almodóvar o Garci nos habían mostrado a lo largo de los años, es decir, un sinfín de títulos con dos únicos géneros en común: el drama o la comedia. “Abre los ojos” simulaba ser una película caótica, un complejo rompecabezas q Los derechos de “Abre los ojos” no tardarían en ser comprados por los americanos (más concretamente por Tom Cruise), fruto de lo cual nacería algunos años después “Vanilla Sky“, remake protagonizado por el propio Cruise, Cameron Díaz y una Penélope Cruz que sería la única que repetiría de la versión original. De este proyecto nacerían otros dos: el romance entre nuestra Pe y el protagonista de “Top Gun” y algo infinitamente más importante, el que firmaría Tom con Amenábar llamado “Los Otros“. Y a Alejandro se le ocurrió esta historia mientras estaba en cama con fiebre… Muchas fiebres de éstas querría tener yo. Místico If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed! |
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Catorce años después de su estreno, uno piensa en “Doce monos” como la película que supuso el reencuentro con un viejo género. Un título que demostraba que cuando las cosas se hacían bien incluso los “poco amantes de la ciencia ficción” podíamos admirar la labor llevada a cabo por su director, en este caso Terry Gilliam. Una historia compleja, donde los saltos en el tiempo, linealidades temporales y realidades alternativas dificultaban en gran medida el correcto seguimiento de la misma, pero que conformaban un entramado de tal complejidad que despertaba el interés por construir una historia que sólo en sus secuencias finales disponía de sentido completo.
¿Podrían algún día las máquinas llegar a sentir? ¿Podrían tener la capacidad de emocionarse, sufrir, amar, querer e incluso sentir celos? Esta preguntas se erigían en el año 2001 como estandarte principal de “Inteligencia artificial“, un título concebido originalmente por Stanley Kubrick pero dirigido finalmente por Steven Spielberg dado el fallecimiento del primero.
Se podrían decir muchas cosas de esta película, pero una cosa seguro es cierta: “Parque Jurásico” marcó la historia del cine o, más concretamente, la historia de sus efectos especiales, pues éste fue el primer título en el que el concepto de “efecto digital” cobró su significado más absoluto.
ría la friolera de 82 millones de dólares, desbancando a “E.T. El extraterrestre” como la película más taquillera de la historia del cine. Su recaudación a nivel internacional superaría la cifra de 557 millones, de los cuales 250 irían a caer a manos del propio Spielberg.
Eran comienzos de los años 80. Recuerdo que estaba nervioso porque en pocos minutos entraría en aquella enorme sala de la que tanto me habían hablado. Y es que iba a verla por fin: la película más fascinante de todas las que un niño podía ver en ese momento (o al menos eso era lo que decían las colecciones de cromos, pegatinas y muñecos tan de moda aquel año). Y la iba a ver además en aquella enorme televisión, ésa que me habían dicho era más grande incluso que las que se podían ver en los escaparates de las tiendas de mi barrio. Mi madre y mi hermano mayor me acompañaban y eran testigos directos de mis nervios cuando las luces se apagaban y comenzaba el primer trailer…
Cuando pienso en “Matrix” pienso en un título que marcaría en mi vida momentos de reflexión. Debo reconocer que en un principio juzgué mal a esta película. Su apariencia de cinta futurista, donde los efectos especiales cobraban un protagonismo claro, parecían ocultar en una primera instancia una filosofía escondida que muchos, al principio, no llegamos a captar. Había oído hablar de ella, me la habían recomendado en muchas ocasiones, pero lo que había visto en los trailers se me antojaba tan vacío de contenido que no me resultaba nada atractiva la propuesta de su visionado.
icas llevadas a un terreno futurista: el mito de la caverna de Platon en la era de los ordenadores, los hackers y la inteligencia artificial. Un título que hacía pensar, que cuestionaba el concepto que teníamos de realidad y ponía en tela de juicio todo lo que hasta esa fecha conocíamos, que nos hacía comprender el poder de nuestra psique y los efectos que la nueva era podía tener en la misma. Dos años antes un jovencísimo Alejandro Amenábar ya nos había hecho reflexionar sobre esto mismo en su brillante “Abre los ojos“, pero aquí la propuesta se hacía mucho más desgarradora.
Debo reconocer que no soy muy adepto a la ciencia ficción, que han sido pocos los títulos de este género que realmente me gustaron o en los que pude encontrar algo más que dos horas de entretenimiento frente a una pantalla. Creo que éste es un género del que se podría sacar mucho más partido, pero bien por comodidad o bien por falta de ideas, las propuestas que nos han hecho a lo largo de los años se han limitado a seguir unas recetas ya demasiado conocidas.
Hace unos días hablé en “Plano Medio” de una película ochentera que me llegó como pocas. “Gremlins” fue y sigue siendo la película favorita de mi infancia, no sé si porque me enamoré de Gizmo al poco de conocerlo o porque simplemente Steven Spielberg sabía como llegar a los más pequeños a través de la más fantástica magia y fantasía. Sin embargo, y para ser justos, éste no fue el único título que me conquistó en aquella etapa de mi vida. Hubo otros que también lo hicieron y hoy es de justicia hablar de uno de ellos.
siempre en el recuerdo más treintañero! Aquel De Lorean que no superaba ni el mismísimo Kitt (”El coche fantástico“), aquel “inventado” condensador de fluzo que aún hoy se puede escuchar en otras
ba en principio prevista por los guionistas (ellos mismos reconocieron que de haber sabido que se rodaría una segunda parte no hubiesen metido a la novia de Marty en el coche al final de la primera entrega).

En ocasiones creemos que una película de ciencia ficción equivale a un espectacular despliegue de medios técnicos, donde naves espaciales, espadas láser y efectos digitales se alzan como absolutos protagonistas de la misma. Un joven Alejandro Amenábar, en 1997, nos demostró que cuando se tiene talento nada de esto es necesario.
ue no parecía mantener nexo entre sus piezas, más parecido a las reflexiones sin orden de una mente enferma que a un guión cuidado e hilvanado de modo lógico y coherente. Sin embargo, como ya haría en alguna otra ocasión, Amenábar guardaba una sorpresa final, una sorpresa que no sólo daría sentido a todas aquellas imágenes que se nos antojaban “sin sentido”, sino que conseguiría el “más difícil todavía”, cambiando en el último momento el género de la película.